El Mapa del Olvido

11 de marzo de 2012

PEDRO RUIZ RODRÍGUEZ (Durango, Vizcaya, España)

http://g.co/maps/esbdf

A principios de abril de 1979, la dirección de la banda terrorista ETA ordenó a un grupo de etarras que operaba en la zona de Durango y Guernica que prepararan el asesinato de un policía municipal de la localidad. En la carta se daban, además, los datos que se habían recopilado sobre la víctima. Tras comprobar esos datos, el 28 de abril de 1979 asesinan en Durango (Vizcaya) a PEDRO RUIZ RODRÍGUEZ.
Eran aproximadamente las once y media de la mañana y el agente dirigía el tráfico en el cruce de la Magdalena cuando tres individuos le ametrallaron desde un coche. Recibió dos ráfagas de metralleta a escasa distancia que le produjeron la muerte casi en el acto. En el lugar de los hechos se recogieron catorce casquillos 9 milímetros parabellum marca Geco.
Los testigos presenciales -a esa hora el tráfico en la calle era abundante y los transeúntes numerosos- afirmaron que la víctima recibió hasta media docena de impactos, algunos con orificio de entrada y salida, en la cabeza y cuello. Sin embargo, ya herido Pedro trató de ponerse a salvo en la acera, pero cayó muerto junto a los letreros indicadores del cruce de carreteras. Nada se pudo hacer por salvarle la vida y murió allí mismo desangrado. 
Los pistoleros huyeron en dirección a Bilbao en un coche que había sido sustraído a punta de pistola por la mañana a un vecino de Abadiano, localidad cercana a Durango. La Guardia Civil lo encontró una hora después del atentado en una de las salidas de la autopista Bilbao-Behobia dirección Bilbao.
Por el asesinato de Pedro fueron condenados en 1981, como autores materiales, Juan Antonio Olagorta Arana y Juan Carlos Gorrindo Echeandia a sendas penas de 29 años de reclusión mayor. También fueron condenados como cómplices José Antonio Echevarri Ayesta (14 años de reclusión menor) y Juan Miguel Iturriaga Omar (12 años de reclusión menor).
Pedro Ruiz Rodríguez era de Villar don Pardo (Jaén). Tenía 30 años y vivía en Durango desde diez años antes de ser asesinado. Se había casado en las navidades anteriores. Primero trabajó como contratado en el Ayuntamiento y, tras aprobar la oposición correspondiente, ingresó en la plantilla de la Policía Municipal en febrero de 1978. En Durango se le tenía por amigo de miembros de la Guardia Civil del pueblo, en cuyo cuartel había residido, al parecer, alguna temporada. Días antes del atentado que acabó con su vida, recibió una paliza en la que se le advertía de que no siguiera “siendo un chivato”. Había pedido el traslado a Albacete. 

El tema WordPress Classic. Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.