El Mapa del Olvido

10 de marzo de 2012

EUGENIO LÁZARO VALLE (Vitoria, Alava, España)

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A las dos de la tarde del domingo 13 de abril de 1980 ETA asesinaba en Vitoria de un tiro en la nuca al jefe de la Policía Municipal y comandante del Ejército, EUGENIO LÁZARO VALLE.
A las diez y media de la mañana el comandante Lázaro Valle había estado en el cuartel de la Policía Municipal donde, tras inspeccionar los servicios, había recogido su coche. Posteriormente asistió a misa en la parroquia de Los Ángeles.
En esos momentos tres terroristas, que habían solicitado los servicios de un taxi para llegar hasta la iglesia, se identificaron como miembros de ETA y tomaron el volante del vehículo, conminando al taxista a que se estuviese quieto.
El comandante salió de misa y se dirigió hacia la calle de Sancho el Sabio. Ahí se detuvo unos segundos en un semáforo. Un etarra bajó del vehículo y se acercó al semáforo, donde le esperaba un tercer terrorista. Se colocó detrás de Eugenio Lázaro y le disparó un tiro en la nuca. En el lugar de los hechos se encontró un solo casquillo de nueve milímetros parabellum. El comandante fue trasladado al Hospital de Santiago, donde sólo se pudo certificar su fallecimiento.
El asesinato se interpretó como la continuación de la campaña etarra contra mandos militares que ocupaban puestos importantes al frente de policías locales. El nombre de Eugenio Lázaro se había barajado como sustituto de Jesús Velasco Zuazola, jefe de los Miñones de Álava, asesinado por ETA el 10 de enero de 1980.
ETA reivindicó el atentado en un comunicado enviado el 15 de abril a diferentes medios de comunicación de Bilbao. Por el asesinato de Lázaro Valle fueron condenados en 1982, a 8 años de reclusión mayor como cómplices del atentado, Moisés Izar de la Fuente y Martínez de Arenaza y Pedro Manuel González Alonso. Estos dos terroristas fueron los que proporcionaron a los dirigentes de ETA en Francia la información necesaria para cometer el atentado. En 1999 fueron condenados a 30 años los autores materiales del atentado, los etarras Ignacio Arakama Mendia y José Ramón López de Abechuco Liquiniano.

Eugenio Lázaro Valle tenía 49 años y era natural de Santoña (Santander), aunque tanto él como su padre, también militar de profesión, eran considerados como vitorianos desde siempre. Dentro de su carrera militar en Infantería, eligió el cuerpo de la antigua Policía Armada (hoy Nacional), desempeñando el mando en la guarnición de Vitoria como teniente y, posteriormente, como capitán. Tras el atentado se confirmó oficialmente que había sido amenazado en repetidas ocasiones. Estaba casado y tenía cuatro hijos.

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10 de enero de 2012

JESUS VELASCO ZUAZOLA (Vitoria, Alava, España)

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El 10 de enero de 1980 la banda terrorista ETA asesinaba en Vitoria al  comandante de caballería JESUS VELASCO ZUAZOLA, jefe del Cuerpo de Miñones de Álava, una Policía foral que hunde sus raíces en la Edad Media y que depende de la Diputación.
Como todos los días llevaba a Begoña e Inés, dos de sus cuatro hijas,  de 16 y 12 años, al colegio de las Ursulinas, además de a otras dos amigas. Nada más bajar del coche las cuatro niñas un individuo descendió de un taxi. Sin mediar palabra, disparó varias ráfagas contra el vehículo del comandante Velasco, hiriéndolo de muerte. Aparte del autor material de los disparos, en el taxi (robado a punta de pistola) viajaban otros dos terroristas. La menor de las dos hermanas, Inés, pudo ver la cara del agresor que “era una cara de rabia” según recogieron todos los medios de comunicación.
Según su cuñado, Jesús “era vasco por los cuatro costados, y español, como todos nosotros”. “Como buen militar”, añadió, “tenía un profundo respeto a las instituciones y nunca se metió en política”. Su asesinato causó una gran conmoción y algunos quisieron ver en el mismo un ataque a la Policía foral y a las instituciones vascas. Sin embargo, su viuda quiso dejar claro en el entierro que a su marido lo habían asesinado por su condición de militar, y no por lo que decían algunos políticos nacionalistas. Por ello, ante la tumba de su marido gritó un “Viva España”.
Por este atentado fueron juzgados varios terroristas. En 1981 la Audiencia Nacional condenó a Moisés Izar de la Fuente Martínez de Arenaza y a Pedro Manuel González Alonso a 6 años de prisión menor en concepto de cómplices del asesinato. En 1994 fue condenado José Ramón López de Abechuco Liquiniano a 18 años de reclusión mayor. Abechuco fue quien confirmó al grupo Araba de ETA la información sobre la víctima recopilada por Izar de la Fuente y González Alonso. En 1998 fue condenado a 28 años de reclusión mayor Ignacio Arakama Mendia como cooperador necesario en el atentado. Otro de los acusados, José Lorenzo Ayestarán Legorburu, alias Fanekas, huyó a Venezuela y no ha podido ser juzgado aún por el asesinato de Jesús. En 2006 el presidente Hugo Chávez estuvo a punto de concederle la nacionalidad venezolana. Ayestarán Legorburu fue detenido en Francia en febrero de 2010.
Jesús Velasco Zuazola acababa de cumplir 47 años. Estaba casado con Ana María Vidal-Abarca y tenía cuatro hijas (Ana, Begoña, Inés y Paloma) de entre 2 y 16 años. Tras el atentado, Ana María y las niñas abandonaron el País Vasco y se trasladaron a vivir a Madrid. Ana María Vidal-Abarca fundó en 1981 la Asociación de Víctimas del Terrorismo junto a otras dos mujeres: Sonsoles Álvarez de Toledo e Isabel O´Shea.

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